Expo de Pueblos Indígenas 2018; una experiencia metafísica

Dentro de este país tan bellamente rico en sabores, variedad, y originalidad cultural, esbozos de su tierra madre, en el corazón de la capital, yace una reunión entre hermanos de un mismo pueblo, del pueblo mexicano.

Entre metates, petates, mezcal y semillas de cacao, todos reunidos en un mismo sitio; Expo Reforma, ofreció del 10 al 13 de mayo del 2018, una experiencia catártica para el espectador. Los múltiples colores que viste al que alguna vez fue llamado “El cuerno e la abundancia” se mezclan ahora tras el estupor de una expansión turística,gastronómica, y por ende: económica, de una manera un tanto peculiar, el ver de una manera tan anecdótica la unidad orgánica de la pluriculturalidad mexicana reunida en una conglomeración, una iridiscencia que roza el umbral del realismo mágico, un espectáculo magnifico, como en pocas situaciones, una persona tiene la dicha de ver.

Salvador Dalí dijo en una ocasión “De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas”, así mismo, Remedios Varo, Leonora Carrington, y André Bretón, todos ellos con alguna relación muy particular con la cultura autentica del México que pocas veces nos damos la oportunidad deleble de conocer. El solo echar un vistazo a lo que ofrece una exposición de tal tamaño, puede darnos un panorama amplio del porque estas personalidades encontraron el favor de las musas pisando el suelo azteca.

Porque probar a México es enamorarse de él, y la comida mexicana es por defecto, parte esencial de la gastronomía apoteósica de clase mundial, no puedes dejar de lado acercarte un poco, y conocer a los artesanos que dan identidad a los pueblos distintos que componen el maravilloso alebrije multicolor en que todos no vemos reflejados, en el sabor rudo del mezcal, la sensualidad del cacao, la calidez familiar de los platillos típicos, y lo más importante, la celebración de una cultura propia de la que deberíamos sentirnos más orgullosos que resentidos; lo hijos de Tonatzin, herederos de una particular sabiduría que se ve plasmada en el arte popular, ese enorme apasionamiento que brota de los corazones mexicanos, parecido únicamente a los mundos oníricos.

El programa contó con la participación de “artistas” como María José, Aires Serranos, Tapa Camino Colectivo Musiquero, y para cerrar con broche de oro, presentaciones de Guelaguetza. Esta ultima en particular vale mucho la pena, es una experiencia dancística bastante disfrutable.

México, la tierra extraña que se parece a un sueño, que no es falsedad, pero que acerca un paso lo onírico de lo real, tierra mágica, emborrachada de vida, noble a veces hasta la absurdidad, pero sin duda; un país que no tiene igual.

Para más información http://www.expoindigena.mx/

Expo Reforma http://exporeforma.com.mx/es/

Nota: Mauricio Zacarías

 

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