TintoMx

TintoMx es un lugar ubicado en la Nápoles, a primera vista parece un lugar pequeño pero una vez entrando se puede notar la amplitud del espacio y la decoración, este lugar tiene dos especialidades que lo hacen distinguirse entre muchos lugares similares. Su comida es Mexicana contemporánea acompañada de su especialidad el vino mexicano, al entrar a este lugar se nota una iluminación tenue y agradable para disfrutar de una comida amena en compañía de amigos y familia si es el caso, cuenta con la planta baja donde está la cocina y unas mesitas que están en una especie de terraza rodeadas de dos paredes con vegetación y la parte de la cocina se nota con acabados de madera que te hacen sentirte relajado y dispuesto a deleitar una copa de vino, por otro lado está la terraza donde en esta ocasión me toco disfrutar de una cena maridaje.


Es un lugar que sin duda coloca al vino mexicano en una posición importante y por supuesto la comida no se queda atrás, en esta ocasión tuve el gusto de ser parte de una cena maridaje que hace tributo a Bodegas Origen provenientes de la región de Arteaga a cargo de los someliers Itzel Hernández Lugo y Raúl Osorio en colaboración del chef Gustavo Noguez los cuales nos deleitaron con mágicos sabores en el paladar.


En el primer tiempo nos encontramos con un vino blanco de nombre Albo, su uva es una Grenache Blanc, y se pueden notar las notas de manzana y tortilla, es un vino con una acidez balanceada ideal para abrir el apetito y en la parte del primer platillo me encontré con un taco ensenada, a primera impresión parece pequeño pero al adentrarse al primer bocado los sabores se equilibran entre lo dulce, salado, grasoso y fresco llegan a una buena sensación en paladar, una tortilla suave y el chicharrón le da ese toque crocante que le da un giro a este platillo típico de Baja California.


Para el segundo tiempo me ofrecieron un vino tinto que lleva por nombre Primus, el cual tiene notas zarzamora, ciruela, flores rojas y especias, con 18 meses en barrica hacen de este vino que se ideal para acompañarse con platillos especiados. En la parte del platillo me encuentro con dobladitas de plátano y croquetas de cochinita pibil las cuales hacen un juego magnifico con Primus, las dobladita con una limpia presentación nos hace salivar tan solo de verlas, son dulces pero sin llegar a lo empalagoso, con un toque de sal sutil, su relleno es de frijoles en un espejo de mole poblano, el cuál le da una cremosidad y suavidad en cada bocado, por otro lado la croqueta en texturas muy diferentes es crocante y doradita pero no exagerada, un sabor fresco y con la tan suave que se deshace en boca sobre un espejo de salsa de frijol.


En el tercer tiempo me toca probar otro vino tinto Petite Malbec con notas de frambuesa, pimienta y flores un poco menos especiado que el anterior, y en parte del platillo nos deleitan con unos taquitos de pato que se encuentran en su punto exacto, carne suave y con el toque perfecto de sal, la tortilla frita sin estar grasosa y una salsa cremosa que te hacen querer comer estos tacos cada día, por otro lado nos encontramos unas costillas de cerdo en salsa agripicante, aunque de picante solo está el nombre, ya que la salsa es sutil y no pica en el paladar, las costillas tienen un punto ideal de cocción y la salsa con cebolla caramelizada y un poco de vinagre balsámico lo hacen ser un platillo que sin duda repetiría, lo decoran con cilantro para darle a este platillo frescura. En la boca se equilibran los sabores ácidos, dulces y el caramelizado de la cebolla sin llegar a ser hostigosos.
En el cuarto tiempo nos encontramos sin duda el platillo que se lleva la copa ganadora al mejor platillo y el mejor maridaje, sin menos preciar a los platillos y vinos anteriores, pero la noche culminó con un postre sencillo pero sin duda característico de la ciudad de México, camote horneado con piloncillo, canela y cítricos acompañados de una bola de helado de dulce de leche, y si esto ya es una delicia sin duda la compañía de una cerveza artesanal de nombre Motua con notas frutales y ate la cual se hace con vino tinto, y en boca los sabores son explosivos, el dulce se equilibra con lo cremoso del helado y la cerveza.


Todo esto hace tributo a los vinos mexicanos para promover su consumo y hacerlos parte de cada comida sin necesidad de encontrar un maridaje perfecto. Agradecemos a Bodegas Origen por este mágico viajes atreves de los estados de la república para promover el vino de Aguas Calientes.
Me llevo una muy buena impresión de este lugar, la comida es muy rica, el ambiente es ideal y tranquilo, y la atención del personal es apta para las personas con alguna discapacidad, espero regresar pronto y disfrutar de esta gastronomía tan sutil.

Chef Ángel González Maciel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *