Mi Primer Maratón Lala en Torreon!!! .

Son aproximadamente las ocho treinta de la mañana del cuatro de marzo de dos mil dieciocho. Cuando de repente escucho,

-Achissssss! Por que se tapa los ojos, mamá? Grita un pequeñín a su madre, un segundo después de que pasamos corriendo frente a el, Darinel, mi guía de corredores ciegos y yo. Ya voy inundado en sudor, cubierto de los ojos con un antifaz, que da fé que no logro hacer trampa y no veo nadita de nada, jajajaj; con muchísima energía atravesando el kilómetro veinte aproximadamente, dentro del recorrido del gran maratón “Lala”, en la ciudad de Torreón, el calór ya comienza a elevarse, dejando atrás la frescura de la mañana en que inició esta tán esperada carrera en la comarca lagunera.

Y aún logro contestarle a pesar de ir a una velocidad considerable de carrera: – Es que no veo con mis ojos, hijo?

Es así que caigo de cuenta que no muchos ciegos van corriendo por ahí en un maratón, no en Torreón. Es así que la motivación se incrementa a raíz del compromiso que llevamos Daro y yo como corredores distintos a lo habitual de ésta carrera que se realiza cada año, desde hace treinta!.

Retrocediendo un poco en el tiempo, cuando nos encontrábamos en el autobús , mi guía y yo, alcanzamos a escuchar algunas conversaciones de los corredores que vienen junto a nosotros, ansiosos y entusiasmados comienzan a comentar:

Yo vengo por dos horas treinta, ese tiempo es el que estima mi entrenador, que haré éste año, pero sinceramente creo que haré como dos horas y cincuenta minutos, mencionaba un chavo a su compañero de asiento en el camión.

Otros comentan acerca de tiempos similares para lograr sus objetivos de tiempo record en el maratón.

De repente nos vemos Daro y yo, bueno vernos es un decir, jajajaja. Pero lo que si logramos comentar entre nosotros, fue la sorpresa e impacto al saber que marcas de tiempo se lograban en éste recorrido. Sinceramente comenzó a invadirme un poco la ansiedad y el miedo, pues en nuestro último maratón logramos un tiempo de cuatro horas y cincuenta minutos, un tiempo muy alto a mi consideración a comparación con los que comentaban querer lograr.

Después de Desayunar el sábado 3 de marzo por la mañana llegando a ésta ciudad de clima desértico, logramos llegar al centro comercial donde estaban dando los kits de corredor, ahí después de recibir nuestro número y, y demás accesorios que otorgaba el patrocinador a los competidores, tuvimos la oportunidad de firmar en una lista de cerca de cinco mil participantes, sobre unas lonas con un marcador, ahí escribí mi nombre con una carita sonriente. Me hizo recordar cuando iba al baño y encontraba escrito: el chino estuvo aquí, jajajaja. El sentido de esta firma para mí, ha cambiado un poco después de varios eventos y enseñanzas de vida, ahora la considero dejar una huella simbólicamente en miles de miradas y corazones, logrando arrancar sensaciones , emociones y entusiasmo cuando atravieso por un poco más de cuarenta y dos kilómetros de exhaustiva carrera. Jajajaja. Esta fiesta de maratón recíprocamente nos marca a los corredores y participantes de las porras, emanando así el sentido de el para que,en si para mi la respuesta al sentido de la vida.

Son cerca de las seis cuarentaycinco, del cuatro de marzo,en Gomez Palacio Durango, siendo fecha, lugar y hora hcercanos a la línea de salida para iniciar el evento. Y uno de los asistentes, se acercó a mi con mucha confianza, puso su mano sobre mi hombro y me dijo: Disfruta esta carrera hijo,a cada momento, disfrutala, que ya eres un ganador, te felicito por estar aquí, en el mejor maratón del mundo, a lo cual agradecí atonito a sus palabras, tratando de visualizar ésta carrera como única en el mundo.
De repente, después de calentar , para lubricar articulaciones y no sufrir lesiones, comienzan a abrir los corrales de acceso a la línea de salida. Mientras nos vamos acercando, alcanzo a escuchar por los altavoces del sonido de los organizadores, que darán salida previa a corredores con capacidades diferentes, término aún mal empleado en muchos lugares todavía;es así que les digo a Rulo y Daro lo que había acabado de escuchar. Mi entrenador consigue abrirnos paso diciendo: conpermiso!, corredor ciego!, logrando que los competidores elite nos consideraran, abriendonos camino para llegar a la línea de salida al llamado. Justo cuando el grito de ainicio de la carrera se escucha, vamos saliendo, bañándonos de ovaciones que dicen: Sueeeeerte!, Vaaaaamos!, Son unos campeónes, y demás frases muy motivantes, a la par de los flashazos de las cámaras que acudieron ésta mañana a cubrir la nota deportiva de periódicos y noticieros locales.
Iniciamos a gran velocidad nuestra carrera, utilizando la guía que nos ayuda a recorrer el trayecto. Hágo un llamado a mi fé, recordando que el día anterior en la Nueva Jerusalén,dentro de una capilla, entablé comunicación con díos confiriendo mi mayor esfuerzo,entusiasmo y desempeño en el maratón, orando para que nos dejara llegar con biena la meta, sin lesiones y dejando fluir enseñanzas mutuas con la carrera y todo lo que va involucrado.
Iniciamos corriendo varios kilómetros a un super ritmo de menos de cinco minutos por kilómetro. Poco a poco introduciéndonos por cada colonia de la ciudad, descubriendo varios eventos fabulosos e inolvidables, algunos de ellos fueron:Unos chicos golpeando un tanque de gas para hacer ruido y levantarte el ánimo, una señora con un sartén y una cuchara golpeando para motivar, muchas estaciones acompañadas con música, matracas, trompetas, tinas de metal, tambores, batucadas, grupos de música en vivo, de varios generos, desde banda , hasta guapachosa cumbia, en fin una carrera totalmente acompañada por el jubilo de la gente linda de Durango y Torreón. También muchas personas ofrecían apoyo con bebidas y alimentos, que iban desde dulces y chocolates hasta naranjas y platanos. También, coca cola, sueros,electrolitos,congeladas, agua,cerveza, en fin todo lo,que pudiera reanimar nuestra hidratación hasta la meta.
Tambiénse encontraban a nuestro paso varias estaciones de baño, ofreciéndote esponjas remojadas con agua para refrescarte, y masajistas con multiples ungüentos para darte masaje de apoyo deportivo a lesiones.
Innumerables corredores nos rebasaban sin empujar, sumándose muchos de ellos tocando nuestros hombros animándonos a continuar la carrera con nuestro máximo esfuerzo.
Es así que fuimos sumando uno a uno los kilómetros, hasta llegar al kiloometro treintayocho,aproximadamente, haciendo ya varias pausas de descanso, caminando un poco o deteniéndonos para tomar geles o frijoles de poder, o chocolate.
Es así como comencé a sentir una dureza extraña en los gemelos, causada por la deshidratación y cansancio aunados a los trentaidos grados centígrados de temperatura ya en esos momentos. Se trataba de calambres musculares en mis piernas, poco a poco eran mas intensos, y en algún momento ya no podía ni mover las piernas. El llamado a mi mente de varias personas que me acompañaban en este maratón en mis pensamientos iban llenando mi alma y espíritu para volver a retomar la carrera, en medio de aplausos y gritos de: Tu lo puedes lograr!, Animo, Ya falta poquito, Venga, ustedes pueden!, en fín muchísimas muestras de apoyo que me motivaron a levantarme una y otra vez y continuar hasta la meta. Un factor muy importante que me ayudo a llegar, fueron las palabras de Darinel: Tu puedes!, Vamos!, Mismas que yo empleaba para animarlo, pues el desgaste físico del calór también hizo estragos en el.
Ya con mucho esfuerzo físico encima, llegamos alkilómetro cuarentaydos, donde Daro me dijo: Estamos en el cuarenta y dos,sólo nos faltan ciento noventa y dos metros, los quieres correr?, No lo dudé, Vamos!, e iniciamos el trote hasta la meta.
El abrazo después de la meta no faltó, felicitándolo por haber logrado llevar a un ciego durante un maratón, algo que muy pocos logran. Después fui atendido en el servicio médico con compresas de agua fría, que me revitalizaron de manera increíble, confirmándome que el agua es el mejor medicamento universal.
Hoy recuerdo todo esto y puedo describir al maratón como un monstruo que te enfrenta a ti mismo, lleno de arrogancia,miedos,ego,sobervia, incertidumbre, incredulidad, etc. Y que zancada a zancada o paso a paso, va desnudándote de esos fantasmas que te impiden llegar a la meta,a tus metas, transformándose en el poder de la pasión común del ser humano, en el amor a lo que haces, en la motivación, en el jubilo y entusiasmo de vida, dejándote vulnerable,sensible, listo para recibirte después de una metamorfosis, donde ya no eres el mismo. Donde has crecido, donde eres mas fuerte, donde eres un ser humano , donde te sabes feliz, donde sabes que todo tiene un costo y que nada es gratis, donde entiendes que es mas importante ganarte a ti mismo y ganarle a alguien es lo de menos, que el primer lugar ya es para ti desde que decides estar ahí, creando tu vida; donde entiendes tus necesidades y te sabes necesario, donde encuentras identidad, donde te valoras y aprecias, además de saber del valór de la existencia de cada integrante de el universo a tu alrededor, donde puedes crear después de creer, donde sabes amar y dejarte amar, donde ya sabes que no importa correr con unos tenis desgastados o con algún defecto,queriendo lucir bien con unos tenis impecables que seguramente te sacarán ampollas, donde te sabe a gloria recibir una medalla que reconoce tu participación sin importar que te costo ochocientos pesos o docientos., que sabes que tus entrenamientos te llevan a lograr el entendimiento de querer y respetar tu cuerpo, en fin. .
Gracias Lala, Gracias Torreón, gracias maratón, gracias Daro, gracias,dios, gracias Héctor por hacer posible lo posible…
Héctor Martínez Contreras

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *