TESTIMONIO DE UNA IMPARABLE – Diana García

En muchas ocasiones se presentan historias dignas de mención, aunque no todas son dignas de darlas a conocer, que nos recuerde que la adversidad que vivimos no es ni la más significativa ni la única.
Diana era y sigue siendo, una joven llena de sueños y expectativas, de aspiraciones y que disfruta poniéndose retos. Un día de hace 9 años tuvo que aprender a reinventarse, a reunir los recursos necesarios para seguir con su vida con una compañía “caprichosa” llamada Esclerosis Múltiple. Siguió con su vida, con el temor a lo que se le fuera a presentar con esta condición pero sin reparos y manteniend0 la ilusión por el día a día, con ello desde hace 4 años  y como ella misma lo describe vive la mejor experiencia que ha conocido: ser madre.

Nos hacemos eco de su historia por su actitud, y por el ‘repunte’ en la misma con su experiencia y participación en el entrenamiento del que ha sido testigo, llevado por un equipo de personas humanas que buscan despertar las fortalezas que anidan en cada uno de nosotros  y con las que conseguir hacer frente, con la mejor actitud, ánimo e ímpetu a todo lo que se nos presenta y pueda presentar.

¿Cuál es tu visión de la realidad que se afronta con la EM Diana?

Ni un diagnóstico es un fin ni la mejor experiencia que se pueda tener por ser madre es un principio para que todo siga sobre ruedas. Todo forma parte del destino, de la vida. Nada está escrito y lo único que podemos hacer es sentirnos validos y preparados para recibir las sorpresas, negativas como también positivas que se nos presenten.

¿Cuales fueron las emociones y sensaciones vividas con Imparables?

Las emociones y sensaciones en el entrenamiento de IMPARABLES fueron muchas, cambiaban y se empujaban entrando en ‘conflicto’ unas con otras, pudiendo pasar a experimentar sensaciones de temor a satisfacción, de remover emociones tristes a otras de orgullo y felicidad.

¿Te gustaría añadir alguna cuestión más sobre tu experiencia con el entrenamiento?

La experiencia me recordó que siempre se puede ir a por más y que uno mismo elige el cambio que quiera emprender, la vida sigue y detenerse en un tramo de la misma no es una opción, no existen las excusas, yo decido que hago y en que invierto mis miedos. El temor nos recuerda que estamos vivos y con el correcto enfoque sirven de impulso para mejorar. En el entrenamiento de IMPARABLES, la forma de presentar las actividades y retos, afrontarlos y ser capaz de ‘plantarles cara’ me ha aportado la capacidad de empoderarme: Sabiendome y sintiendome capaz de cualquier cosa, llenándome de fuerzas y ganas para ello. Me ayudó mucho la confianza que depositaron en mi los ‘coaching’, el sentirme apoyada y cuidada, cuando supe confiar plenamente en el quipo todo fluyo para que la experiencia consiguiera ser un éxito.

Hemos de elegir bien los signos de puntuación en la historia que vivimos, cuando es adecuado poner una coma para no frenarnos el empuje, un punto y coma cuando sin cambiar de historia seguimos adelante y sin apartar la mirada del objetivo, punto y seguido cuando nos detenemos momentáneamente para seguir nuestro camino o punto y fin de párrafo si decidimos que es el momento de cambiar el enfoque para volver a emprender la marcha.

Construyamos, eligiendo nuestro camino, siempre aprendiendo del reflejo de quién como nosotros vive una realidad similar.

Sergio P.M. desde España (Barcelona).

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