EQUINOTERAPIA e HIPOTERAPIA, como técnica rehabilitadora para mejorar las capacidades neuromotoras, cognitivas y sociales.

Es una evidencia que la calidad de vida de sus participantes puede mejorar ostensiblemente gracias a los caballos. Por un lado está la modalidad de la hipoterapia: dirigida a los usuarios que tienen problemas físicos y también existe la modalidad de la psicoterapia: destinada para aquellos usuarios que padezcan problemas de conducta o en las relaciones interpersonales.

Ciñéndonos en los beneficios de las diferentes terapias, la HIPOTERAPIA está enfocada al tratamiento neurofisiológico de sus participantes. El ritmo del caballo, unido a su calor corporal y al bamboleo de su lomo pueden ayudar a mejorar la movilidad y el equilibrio de quienes lo necesiten, con estas terapias se busca que puedan alcanzar la autonomía y la capacidad de montar a caballo por si misma. En todo momento un fisioterapeuta está presente guiando y mejorando la postura, así como la coordinación del jinete con el equino.

Se ha contrastado entre los beneficios de la disciplina:

  • Disminución de la espasticidad (trastorno motor caracterizado por un crecimiento anormal de los músculos que dificulta el movimiento del paciente).
  • Relajación generalizada del participante.
  • Mejora en la confianza y la autonomía.
  • Corrección, mejora postural y del equilibrio.

En general sus efectos positivos son visibles tanto a nivel neuromotor como a nivel sensorial, cognitivo y social.

En cuanto a la EQUINOTERAPIA, su beneficio erradica en la dimensión personal y social:

  • Permite tratar problemas de conducta y de adaptación, estimulando la capacidad de comunicación y de empatía
  • La iteración con el animal está dirigida a mejorar la autoestima y las relaciones interpersonales, esta relación permite encontrar la serenidad del usuario, favoreciendo la concentración y la capacidad de comunicación con el entorno.
  • Cabe señalar que a psicoterapia asistida por caballos y la relación que esta ofrece a las personas con discapacidad les permite disponer de autonomía, revirtiendo los roles asignados al pasar de ser cuidado a cuidador, con el beneficio que ello representa: la sensación de tener responsabilidades y de estar comprometidos ofrece la posibilidad de cambiar la percepción del mundo y favoreciendo la madurez, adquirir una serie de habilidades que incluyen una mejor coordinación manual, así como la capacidad de estructurar mejor el día a día.
  • Quienes más obtienen los beneficios de la equinoterapia son aquellos jinetes con síndrome de Down, autismo o déficit de atención, como también afectados por enfermedades de incierto diagnostico.

Sergio P.M. desde Barcelona (España).

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